sábado, 5 de noviembre de 2011

CONTINUIDAD DEL PROYECTO QUE ME DIO LA CONDICIÓN DE CIUDADANO: EL PROYECTO SOCIALISTA



(Ed. http://www.diversidadconrubalcaba.com/, 5 de noviembre de 2011)

Corrían mediados de los años 80 cuando el actual Portavoz del Grupo Socialista en el Ayto. de Burgos, Luís Escribano y un grupo de madres de personas con diversidad funcional de esta ciudad fueron a ver a la entonces Ministra de Auntos sociales, Matilde Fernández. Iban a pedirla algo muy sencillo, profesores y profesoras para sus hijos e hijas, se los dieron y ese fue solamente el principio.

Después de esto vino un avance imparable para las personas con discapacidad.

- Se avanzó hasta la actual integración plena de las personas con discapacidad en el Sistema Educativo. Dejando la educación especial para los casos realmente necesarios y no como algo generalizado desde el principio.
- Se dio seguridad económica a las personas con diversidad funcional que pudieran acceder al mercado laboral, mediante las Pensiones No Contributivas.
- Más tarde, cuando creció la capacitación y la seguridad económica de las personas con diversidad funcional y con ello su independencia, llegó la hora de seguir avanzando en Derechos Sociales y Civiles y de tener voz política. Con ello, llegó la Ley de Dependencia, la Ley de Lengua de Signos, el Reglamento de Participación Política de las personas con Discapacidad, etc, etc..

¿Me preguntáis que quiero? Quiero seguir siendo persona, seguir avanzando en mi condición de ciudadano de pleno derecho. Para ello propongo medidas como:

- La compatibilidad integra de Pensiones No Contributivas en caso de matrimonio entre personas con discapacidad.
- La inclusión en la política activa de las personas con discapacidad, mediante cuotas de participación.
- Etc, etc…

Se perfectamente que seguir avanzando en esta línea solamente será posible con un nombre al frente del Gobierno. Ese nombre es: ALFREDO PEREZ RUBALCABA.

Víctor Villar Epifanio.

jueves, 6 de octubre de 2011

DESDE LAS AFUERAS


(Ed. El Perdigón, 6 de octubre de 2011)

Parte I: Presentación.

Hace tiempo que vengo viendo lo inútil y cansino que es intentar hacer comprender algunos conceptos a la gente de Burgos desde dentro. Aún parece que resuenan en mis oídos las risotadas de caciques y demás “fuerzas vivas” de este mi amado y odiado pueblo, convirtiendo a la izquierda burgalesa en su mono de feria, cuando no en su mala imitadora.

Pues bien, en vez de seguir el juego a esta gente, o tirarme a la vía del tren, (cosa esta última que ya me sería más difícil que antaño, por cierto), he decidido reírme yo también. ¿Cómo voy a hacer tal cosa? Explico mi experimento.

Dado que estos señores se ríen de la izquierda y de sus zambombas y algarabías, yo les voy a devolver ese favor riéndome de las “quisicosas” de una derecha provinciana, más propia de una película de Berlanga que de una ciudad del siglo XXI. No, no me interesa quien hizo tal o cual cosa, ni su nombre, ni su vida privada. Me interesará comparar su actuación con la actuación de otras ciudades.

Pero vamos a ser justos, he hablado de derecha y así va a ser, como es normal, puesto que yo soy una persona de izquierdas. Pero quiero dejar claro que en esta sección mi objetivo no va a ser tanto el debate ideológico, no, ojalá, eso sería pasar de ciclo educativo de repente para esta ciudad. No, yo me centraré en las cosas básicas en una democracia: ciudadanía, convivencia, respeto, transparencia… En fin, las cosas que en otras ciudades intentan cumplirse o al menos se disimula cuando se carece de ellas.

Mi metodología será la observación y la comparación. Observación de distintas realidades y comparación con la realidad que veo vivo día a día. Debido a mi experiencia y situación vital, me centraré en temas más sociales, que es de lo que yo puedo hablar sin caer en error aprovechable en mi contra.

Por último. ¿Qué pretendo con esto? No pretendo ejercer de “mosca cojonera rabiosa” para regocijo de las personas criticadas y de mi úlcera sangrante, eso les gustaría ¿verdad?... Pues no, valoro mucho mi salud física y mental. Aquí me voy a reír yo, teniendo a mi favor una característica del buen burgalés, su orgullo. De tal modo que puedan pasar dos cosas: a) Que por vergüenza propia se empiece a actuar de otro modo. b) Que por orgullo burgalesista las úlceras no sean las mías, sino las del vecino, siendo yo el que me eche las risotadas. En ambos casos, resulta interesante el experimento.

Dicho esto, os invito a reír conmigo desde el próximo número del Perdigón. Esta vez con la lija puesta del otro lado, que hace menos daño. A mi no me va eso de ser un asperón, como dijo la folclórica: “Dientes, dientes, que es lo que les jode”.


Víctor Villar Epifanio.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Aproximación al modelo social de discapacidad: aportaciones y críticas



Hace unos años, yo participé en el Foro de Vida Independiente. Me equivoqué y ahora os voy a decir porque.

Movimientos como este están ligados a nuevas teorías como el Modelo Social de la Discapacidad. Posiblemente, el M.V.I. (Movimiento de Vida Independiente), no reconozca esta identificación tan directa con este modelo, ya que las personas que actúan como portavoces del mismo huyen de cualquier clasificación política o sociopolítica; pero si analizamos los principios de este modelo, vemos que coinciden perfectamente con la filosofía del M.V.I.

Para realizar dicho análisis, vamos a partir de una conferencia que pronunció hace años Miguel Ángel Verdugo Alonso, Profesor de la USAL y creador del INICO (Instituto Universitario de Integración en la Comunidad). Así mismo, el profesor Verdugo se ha basado en textos de varios teóricos de la discapacidad como L. Barton, R. Imrie, S. Linton, etc, etc…

Primeramente, pasaremos a analizar los principios de este Modelo. Seguidamente, pasaremos a ver las críticas que hace el profesor Verdugo. Y por último, daré mi opinión, dejando el texto abierto.

El primer principio del Modelo Social, es el de considerar la discapacidad como una construcción social. Esta teoría, (al igual que la teoría queer hace con el género en el colectivo LGTB), niega el propio concepto de discapacidad, viéndolo como una construcción social.

El segundo principio, es el de exclusividad investigadora de las propias personas con discapacidad. Según este principio, solamente las personas con discapacidad pueden investigar sobre este tema. Ninguna otra persona, profesional o no, está autorizada a hablar del tema.

El tercer principio, es el que dice que hay que atacar todo tipo de barreras, tanto las arquitectónicas, como las sociales y actitudinales.

El cuarto principio, es el que dice que toda investigación debe perseguir la emancipación de las personas con discapacidad. Este principio, niega la utilidad de toda investigación médica o asistencial.

El cuarto principio, es ver la discapacidad exclusivamente desde una perspectiva ambiental. Las personas seguidoras de esta teoría piensan que toda investigación sobre discapacidad se deberá hacer desde lo que las y los profesionales y estudiosos de la educación y la psicología llamaríamos un paradigma social, en el cual se da importancia al entorno social casi exclusivamente, dependiendo del modelo concreto.



El quinto principio, pone de manifiesto la necesidad de crear una comunidad de personas con discapacidad. Se trataría de buscar la unión de las personas con discapacidad, utilizando como base la situación en la que viven.

Relacionado con esto último, el sexto y séptimo principios serían: La importancia dada a la relación entre cuerpo y poder y la comparación con otros grupos minoritarios, como grupos oprimidos. Dos conceptos muy relacionados con la bioética, biopolítica y el biopoder.

El octavo de los principios, sería aquel que dice que las y los profesionales deben depender de las personas con discapacidad y no al contrario. De este modo, enfatiza el papel activo de la persona con discapacidad.

Por último, decir que este modelo tiene un submodelo llamado “Modelo del grupo minoritario”, que enfatiza en la discriminación institucional.

Una vez introducido el modelo, pasemos ahora a las críticas que le hace el profesor Verdugo.

La primera de sus críticas, se refiere a que es una teoría en construcción, una teoría que aún no está definida y que por ese motivo incurre en contradicciones.

La segunda de sus críticas, dice que se hace referencia a argumentos emocionales, poco académicos y por lo tanto subjetivos.

La tercera de sus críticas, dice que es un modelo reduccionista, ya que reduce las personas con discapacidad a un tipo de personas y discapacidades muy concretas. Personas con un cierto nivel cultural y de independencia.

También, habla Verdugo de un solipsismo científico, ya que reduce al ser humano a una sola de sus facetas, la faceta social. El profesor Verdugo se decanta más por un modelo psicobiosocial (que cuenta con aspectos psicológicos, biológicos y sociales de Ser Humano). Así mismo, dice que por eso mismo ataca a los otros modelos descalificándolos de principio.

Una vez analizados los principios de modelo y la postura de uno de los grandes investigadores de la materia en este país sobre él. Voy a dar mi humilde opinión.

Primeramente, diré que este modelo en mi opinión, es un modelo que en política social podríamos llamar, “movimiento de salón”, ya que se aleja completamente de la realidad social del colectivo. Dicho es términos marxistas o sociopolíticos: es como si Marx y Engels no se hubiesen basado en la situación del proletariado para hacer y difundir sus escritos. Es algo que sale de la mente de varios teóricos, pero que nada tiene que ver con la mayoría del colectivo, cuyas necesidades son muy distintas.

Por supuesto que estoy de acuerdo con su visión en pro de los derechos civiles, pero yo soy consciente, debido a mis 15 años de experiencia en el asociacionismo, que la realidad en el sector, como ya he dicho en otro artículo es muy diferente. Las asociaciones trabajan para sobrevivir y dar los servicios que debería dar la administración. Este modelo, no habla de la obligación de la administración de dar servicios públicos.

Otra crítica que hago yo a este modelo, con la que estoy de acuerdo con Verdugo, es que es un modelo elitista. Este modelo se basa en personas con discapacidad conscientes, cultas e inteligentes. Pero, pero yo soy consciente de que yo no soy único en el mundo y la realidad de las personas con discapacidad es mucho más cruda que la mía o la de esos teóricos. Recordemos, que casi un 10% de personas con discapacidad en este país es analfabeta y más de un 40% no tiene estudios secundarios. Eso, unido a situaciones económicas precarias y altos grados de discapacidad, lleva a que solamente sea posible para una minoría. Si a esto unimos que apenas se habla de coberturas sociales, deja a una mayoría de personas con discapacidad desamparadas en pro de una “vida independiente”, sin apenas tratar los derechos sociales.

Yo también creo que hay una contradicción al intentar investigar algo que se niega. Pero yo hago una lectura más psicosocial que el profesor Verdugo. Creo, que dado que la mayoría de los teóricos que siguen esta teoría tienen una discapacidad sobrevenida, en el fondo están negando la discapacidad para superar sus problemas de aceptación. De este modo, hacen una teoría “a su medida”, sin pensar en la mayoría.

Lo dicho anteriormente, hace imposible el principio de “comunidad de personas con discapacidad”. Si no se piensa en la mayoría de colectivo, no se puede hablar de unidad del colectivo.

Todo esto me hace decir que es un modelo profundamente ANTIsocial.

Víctor Villar Epifanio.


miércoles, 3 de agosto de 2011

Política española: Un rompecabezas con piezas equivocadas



(Ed. Eco Republicano, 1 de Agosto de 2011)

Ya hablé en otro artículo anterior del complejo de inferioridad de la izquierda española. De ese miedo atávico de la tradición liberal, (en el buen sentido de la palabra liberal), a mostrarse en un país de tradición católica y apegado a conceptos del Antiguo Régimen, en su sentido histórico.

Pues bien, a partir de la transición esto se ha tradujo en el famoso “café para todos”. Se trató buscar una salida a este “laberinto español” con una solución que no contentaba a nadie. A saber: Una Jefatura de Estado no democrática e impuesta por un dictador, una organización territorial que es una organización federal mal planteada y con otro nombre, una Ley de Amnistía, etc, etc…. En fin, un quiero y no puedo.

Más tarde llegaron la “normalización y “modernización” políticas, lo cual nos trajo una mayor desorientación política. Intentamos ser una democracia adulta sin haber interiorizado debidamente los principios básicos de la democracia moderna. Hemos pasado del Antiguo Régimen, al modelo bipartidista norteamericano, sin pasar por asimilar hitos históricos como la Ilustración o la Revolución Francesa. Lejos de hacer esto último, rescatamos y exaltamos figuras ultraconservadoras como el Cura Merino, como símbolo de las tradiciones del Antiguo Régimen frente al “invasor francés”.

Todo este “cacao mental” nos ha llevado a raro sistema de partidos. Me explico.

Al intentar abrazar el bipartidismo, lo que hacemos es acumular en dos Partidos varias ideologías. Esto provoca una esquizofrenia política, ya se sabe, quien mucho abarca…..

Por un lado, la derecha tiene que meter en ese cajón desastre llamado P.P. a:

- El “voto útil” del franquismo.
- El “voto útil” de grupos neofascistas.
- El “voto útil” de monárquicos/as tradicionalistas.
- El voto del “Tea Party” español.
- El voto de la derecha moderada.
- Y el de la gente que vota sin ningún criterio ideológico.

Por otro lado, el PSOE se está convirtiendo en otro cajón desastre en el que se junta:

- El “voto útil” de troskistas y marxistas-leninistas.
- El voto del republicanismo de izquierdas.
- El voto del juncarlismo progresista.
- El voto socialista de toda la vida.
- El voto de la derecha moderada.
- Y el voto de la gente que vota sin criterio ideológico.

¡Ah! Se me olvidaba, en medio de estos dos “camarotes de los hermanos Marx” , surgen partidos populistas que ocultan una ideología de tinte ultraderechista, al más puro estilo “Silvio Berlusconi”.

Todo esto, provoca batallas campales dentro de los partidos y una confusión y desencanto tremendos en el electorado.

¡Qué tiempos aquellos! Aquellos tiempos en los que los/as socialistas éramos socialistas, los/as comunistas eran comunistas, los/as fascistas eran fascistas, los/as monárquicos y tradicionalistas eran monárquicos y tradicionalistas, etc, etc…. Y sobretodo, la democracia era eso, DEMOCRACIA.

La convivencia democrática no es la falta de ideología, sino la convivencia pacífica entre varias ideologías. Esto es posible, claro está, siempre que todos los partidos aceptemos las reglas del juego y ninguno tenga como base ideológica la desaparición de los demás. En tal caso, ese partido es incompatible con el sistema, así de simple.


Víctor Villar Epifanio.

lunes, 25 de julio de 2011

LA DISCAPACIDAD, LA PRIMERA VÍCTIMA EN LOS MALOS TIEMPOS


Hace algún tiempo escribí que la visión y la atención a la discapacidad según la vemos hoy surge, sobretodo en los países del llamado primer mundo, con la llegada del Estado del Bienestar tras la Segunda Guerra Mundial. El aumento progresivo de bienestar y derechos sociales, hizo que se empezase a pensar en las personas con discapacidad, aunque fuese de forma asistencial. Anteriormente a esto, era la Iglesia quien, con un espíritu meramente caritativo, la que se hacía cargo de las personas con discapacidad.

Pues bien, como ya estamos comprobando, el Estado del Bienestar está siendo torpedeado sistemáticamente y, aunque odio que sea así, la realidad está confirmando sistemáticamente mi teoría. Me explico.

Como ya he escrito y dicho hasta la saciedad, el modelo que yo defiendo respecto a la discapacidad, es un modelo con dos bases teóricas básicas:

1º.- La función reivindicativa de las asociaciones de personas con discapacidad: Estas organizaciones, no deben ser las que den recursos, sino que digan que recursos se necesitan.

2º.- Consecuentemente con lo anterior, las Administraciones públicas no deben hacer dejación de sus funciones: Durante todos esos años, hemos visto que el asociacionismo ha sido la excusa perfecta de la Administración para delegar funciones en otras entidades privadas. Y lo que es peor, estas entidades cada vez se tienen que preocupar más por conseguir fondos para su propia existencia y menos a asegurar que se cubran las necesidades de las personas con discapacidad.

Eso es lo que yo decía, digo y repetiré hasta la saciedad. Pues bien, desgraciadamente, el tiempo me da la razón, aunque me moleste. Bien, veamos el panorama en varias de nuestras Comunidades Autónomas.

- La Xunta de Galicia, ya ha aumentado el grado de discapacidad a un 75% para acceder a una plaza en el Centro Santiago Apostol. Esto se hace cuando el grado para ser considerada persona con discapacidad es del 33%.

- En la Comunidad de Madrid, el Gobierno Autonómico ha comunicado el cierre del Centro Ocupacional Magerit, el Centro Ocupacional Fray Bernadinon y el Centro de Atención a Personas con Discapacidad de Arganda del Rey. Afortunadamente, el C.O. Margerit, tras cuatro meses de encierro de sus trabajadoras y trabajadores, ha conseguido llegar a un principio de acuerdo con el Gobierno de Esperanza Aguirre para evitar su cierre.

- En cuanto a la Comunidad de Canarias, decir que la Asociación AFADIS ya se están organizando ya que el Centro de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, para personas con discapacidad cierran sus puertas en los meses de verano. Esto, puede ser aceptable en centros de personas con discapacidades leves, pero no en personas que necesitan atención continua. Decir, que este centro es de gestión privada, y recibe, según datos facilitados por Paula Romero, Presidenta de la Asociación, 3.000€ por usuario y mes de la Administración, sin que esta ejerza ningún control ni se preocupe por las demandas de las familias.

- En cuanto a Castilla y León, decir que el único centro residencial para personas con discapacidad física está en León. Siendo el resto en su mayoría de centros, Centros de Día para personas con discapacidad intelectual. Hay excepciones de centros abiertos por asociaciones de familiares de afectados que han tenido que ser rescatados por la Administración al no poder mantener los costes.

Con este panorama, se podría hablar de un “estallido de la burbuja social”. Por enésima, vez me explico brevemente.

El Estado ve en las personas con discapacidad una carga social, consecuentemente intenta “externalizar” los servicios que deberían estar dando. Algunas asociaciones grandes y empresas sociales ven en esto una oportunidad de negocio magnífica, por lo que corren apresuradamente al banquete de subvenciones sin control. ¿Consecuencias de esto?

1º.- Se pierde el control de la Administración en un servicio social de primera necesidad, dejando la puerta abierta a precios abusivos, despilfarro de recursos, malos tratos e incluso desatención por falta de rentabilidad.

2º.- La mayoría de asociaciones, acaban estando más preocupadas por conservar sus infraestructuras, servicios y personal, que en escuchar las necesidades de las personas asociadas y sus familiares.

3º.- En tiempo de crisis se recortan las subvenciones, por lo que las entidades privadas tienen que hacer recortes o buscar obsesivamente financiación para no entrar en quiebra.

4º.- Todo esto hace que muchas asociaciones y empresas sociales se queden por el camino y el servicio de primera necesidad se deje de dar, o las empresas sociales y asociaciones tengan que ser rescatadas por el Estado. Hay que recordar que NO estamos hablando de tornillos sino, de personas que necesitan esos servicios para tener una vida digna.

A todo esto, hay que unir las corrientes anticentros que hay en ciertos sectores de la discapacidad, lo cual es aprovechando por políticos neoliberales para disfrazar la desatención social de apoyo a la vida independiente.

En fin, lo dicho, en los malos tiempos somos las personas con discapacidad las que pagamos los platos rotos. Somos como un termómetro del Estado del Bienestar y ahora nos está empezando a ir bastante mal. Cuidado.


Víctor Villar Epifanio.

jueves, 16 de junio de 2011

Gollum vs Sméagol, el Socialismo, el Mercado y la República



(Ed. Eco Republicano, 15 de mayo de 2011)

“El amo es bueno”, dice Gollum el extraño personaje del libro “El Señor de los anillos”. “No, el amo es malo, hay que matar al amo. Nos ha robado nuestro tesoro”, replica su alter ego malvado.


Algo así nos pasa actualmente en las filas socialistas. Las cuestiones a dilucidar, serían las siguientes: ¿Qué personalidad es la mala y cual la buena?, ¿quién es el amo?, ¿cuál es el tesoro? Bien, vamos allá.


En esta metáfora, el “amo” sería el mercado. Amo de la llamada “socialdemocracia” que, a mi juicio, poco o nada tiene ya que ver con el socialismo democrático, concepto que reivindico por ser más ajustado a mis ideales.


Este fenómeno de derechización de la socialdemocracia le podemos atribuir a dos causas principales: La interiorización del “determinismo pragmático” inculcado por la derecha después de la caída del muro de Berlín. Y la confusión moral de la izquierda en nuestro país. Me explico.


La primera cuestión, requiere poca explicación. Simplemente, que cuando un sistema es único su maquinaria de propaganda tiene muy fácil la tarea de convencernos de que no existe vida más allá de él. Si a esto unimos la necesidad de votos en una democracia de partidos y el miedo de algunos a perder su trabajo por defender sus ideas, vemos que nos hemos ido ajustando cada vez más a una “voluntad popular” mediatizada a su vez por los intereses. Esto, ha ido desprestigiando las ideas como “algo inútil que nos separa”, primando así los intereses y las necesidades inmediatas.


En cuanto al segundo punto, la confusión moral de la izquierda en nuestro país. Hemos pasado de la doble moral represiva de la derecha franquista, a creer que el destape y el mal gusto en algunos contenidos televisivos, por ejemplo, es el colmo de lo “progre”. Ya va siendo hora de madurar y volver a la moral de izquierdas, esa moral que nos hizo fuertes en su día. La moral del Sr. Pablo Iglesias. No encuentro mejores palabras para definir esta moral, que las de D. Carlos París, filósofo, Catedrático Emérito de Filosofía de la UAM y actual Presidente del Ateneo de Madrid (actualmente se presenta a su reelección); el Sr. París, en su artículo “La moral y la izquierda”, (Ed. Público, 10 de noviembre de 2009), dice:


“La moral de la izquierda, frente a la cómoda indolencia, exalta el trabajo y el esfuerzo, y lucha por recrearlos en una estructura social guiada por los trabajadores, por la ciencia y la creación renovadas. Es una moral prometeica, el titán que, frente a la tiranía de Zeus, arrancó el fuego a los cielos para traerlo a los humanos y crear la civilización. Y que soportó con heroísmo el sufrimiento de su condena, consciente de la grandeza benefactora de su obra.


Como Hércules, en la encrucijada entre el vicio y la virtud, debemos escoger nuestro camino entre las atracciones alienantes de la sociedad actual o la aspiración a una nueva historia. ¿Seremos capaces de elegir el camino más arduo, pero también más noble?”


Nuestra moral es interior y autocrítica, no exterior y farisaica como la de la derecha. Nuestra moral, consiste en el sacrificio por el prójimo, por el Hermano y la Hermana en esta gran Familia Humana, sacrificando parte de nuestro bienestar por el suyo.


Vayamos ahora al tema republicano, donde la doble personalidad de la militancia socialista llega al paroxismo. Por un lado, según he podido comprobar, la mayoría de la base del PSOE es abiertamente republicana; pero por otro lado, su dirección no se decide a declarar el Partido como abiertamente republicano. Esto se debe a otro mito de la democracia española, el “mito juancarlista”.


Se nos ha vendido “el burro” de que Juan Carlos I es el salvador de la democracia, que la Constitución que lo proclama Rey es lo mejor que hay y no se la puede tocar. De esta forma, si queremos cuestionar la institución monárquica, deberíamos ir contra un personaje mitificado por el pueblo español y contra una Constitución que se a vendido como el máximo exponente del diálogo democrático en este siglo. De ese modo, tanto en 1978 como hoy, la paz social se ha puesto como espada de Damocles, negándonos el cuestionamiento de la Constitución y de la monarquía que proclama en su Titulo II, “no se vaya a enfadar la derecha”. Esto, en parte por el miedo a perder votos y en parte por un cierto complejo de inferioridad de la izquierda. Es como si la propia izquierda se viese a sí misma desautorizada y falta de razones morales y éticas, cuando está cargada de ellas.


En el caso del cambio de modelo de Jefatura de Estado, la idea anteriormente mencionada se extiende a toda la población, es como si nos creyéramos lo que dijo en su día el dictador y nos viéramos como un país ingobernable, que necesita ser tutorizado “por su propio bien”. Esa idea ha calado en la gente, siendo la izquierda republicana el “adolescente desobediente y pesado”.


Con este panorama que hemos dibujado, podemos concluir que la militancia del actual socialismo está dividida, al igual que el siniestro personaje del Sr. De los Anillos entre la lealtad a sus amos (el mercado y la monarquía) y su tesoro: los ideales de democracia y socialismo.


No nos creamos la mentira determinista de que todo está escrito, de que no es posible otra cosa, de que defender nuestras ideas es caer en el “fundamentalismo sectario”. Yo digo ¡NO! Reivindico mi derecho a pensar, a expresarme. En definitiva, a ser ciudadano y no siervo.


Ahora os toca a vosotras y vosotros decidir que parte es la buena y cual la mala.




Víctor Villar Epifanio

miércoles, 4 de mayo de 2011

PRIMERO VINIERON A POR NOSOTROS/AS....(Introducción del autor)


Mucho se ha escrito ya del terror del holocausto, pero nada o casi nada sobre el horror que supuso para 300.000 personas con discapacidad. Estas personas, no solamente fueron torturadas y asesinadas, sino que, en una demostración sin parangón de crueldad y deshumanización, fueron utilizadas como cobayas humanas, antes de darlas la “solución final”.



En estas líneas voy a relatar el proceso mental que llevaba a esa gente a realizar tales actos de crueldad, como era ese procedimiento y las reminiscencias que hay en la actualidad de dichos procesos mentales.



Este libro, quiere ser un libro útil, no quiero contar una historia lacrimógena, quiero que no se repita. Yo no soy historiador, no pretendo dar datos y fechas solamente para relatar unos acontecimientos, sino que pretendo dar las claves psico-sociales de la filosofía que movió estas atrocidades, ver como se plasmó en una realidad y más tarde rascar en el barniz políticamente correcto y descubrir lo que podríamos llamar “micronacismos”, referencias sutiles a esta filosofía.



Para todo ello, este libro contará con cuatro bloques diferenciados:



En un primer bloque, encuadraré el tema dentro de la bioética y el biopoder. Se trata de ver como la ciencia biológica afecta a nuestras vidas, tanto a nivel ético, como a nivel político. Temas muy importantes y muy de actualidad como la eutanasia o la eugenesia, son los que serán enunciados en este bloque.



En un segundo bloque, pasaremos a ver como la perversión de estas materias, en pos de una determinada filosofía, también malinterpretada, puede dar lugar a una ideología política nefasta para la humanidad. También, veremos que técnicas de manipulación mental, unido a unas determinadas circunstancias socio-económicas, hacen que la población apoye algo que estando en pleno uso de su libre albedrío difícilmente aceptarían.



En un tercer bloque, abordaremos el lado más macabro, como hacer realidad la pasadilla realizada sobre el papel y dicha en discursos llenos de violencia. No pretendo recrearme en detalles morbosos y lacrimógenos, sino ver el procedimiento que seguían. En este bloque, solamente intento comprobar como cualquier locura puede llevarse a la práctica, tanto si esta locura es positiva, como si es la más horrenda e inhumana. En definitiva, comprobar como, el sueño de la razón genera monstruos.



En el tercer y último bloque, hablaré de cómo todo esto no es cosa del pasado, sino que en el presente hay determinadas actitudes que ocultan esta filosofía como base de su existencia. Aquí veremos como algunos comportamientos con las personas con discapacidad tienen como trasfondo el rechazo visceral a la discapacidad. Intentaré dilucidar si ese rechazo es generado por el miedo a verse reflejado en las personas con discapacidad, o por simple rechazo a las mismas por considerarlas molestas e incómoda para su vida.



La causa de escribir este libro es intentar sacar a la superficie una fobia de la que nadie ha hablado nunca, la fobia a las personas con discapacidad. Esta fobia es más complicada de reconocer, ya que se oculta el rechazo a la persona detrás del rechazo a la discapacidad, sin darse cuenta que ambas van unidas. Por otro lado, algunas personas con discapacidad, odian su propia discapacidad, no la aceptan. Eso, unido a lo anteriormente dicho, hace que la persona se llegue a rechazar a si misma.



A raíz de esto, se podrían acuñar dos conceptos:



- Micronacismos: Afirmaciones en las que, de forma sutil, se deja entrever una filosofía de exterminio, negación o aislamiento de un colectivo. Está precedido de una deshumanización de la persona, de tal manera que sea imposible verla como un igual.



En el caso de la discapacidad, como ya hemos dicho, esto se oculta bajo un supuesto odio a la discapacidad y no a la propia persona.



- Disfobia: Fobia a la discapacidad, por consiguiente, fobia a las personas con discapacidad. Esta fobia, aún no es del todo reconocida como tal, ya que se presenta en varias formas:



■La primera forma, sería bajo el concepto de rechazo a lo que socialmente supone la discapacidad. Esto es, lo que podríamos llamar “efecto espejo”.


■La segunda forma, sería directamente la de odio a las personas con discapacidad. Aquí, directamente se ve a las personas con discapacidad como un estorbo para la sociedad. Esto lleva a la deshumanización de estas personas y ello al deseo de eliminarlas o recluirlas.


■La tercera forma, sería bajo el nombre de compasión. Cuando nos compadecemos de alguien, no vemos a esa persona como un igual, sino como alguien que está por debajo. Al mismo tiempo, esto delata una forma de falta de autoestima por parte de la persona que siente compasión, ya que es una forma de sentirse bien consigo misma.


En definitiva, en la obra que sigue a continuación no pretendo hacer un relato de determinados sucesos, en determinado momento histórico. No pretendo decir que todo lo malo ha pasado, que vivimos en un mundo feliz. Muy al contrario, pretendo ser práctico, ver lo que queda de aquellos comportamientos y que los puede hacer aflorar en la actualidad.





Víctor Villar Epifanio

Tres de mayo de 2011