lunes, 25 de julio de 2011

LA DISCAPACIDAD, LA PRIMERA VÍCTIMA EN LOS MALOS TIEMPOS


Hace algún tiempo escribí que la visión y la atención a la discapacidad según la vemos hoy surge, sobretodo en los países del llamado primer mundo, con la llegada del Estado del Bienestar tras la Segunda Guerra Mundial. El aumento progresivo de bienestar y derechos sociales, hizo que se empezase a pensar en las personas con discapacidad, aunque fuese de forma asistencial. Anteriormente a esto, era la Iglesia quien, con un espíritu meramente caritativo, la que se hacía cargo de las personas con discapacidad.

Pues bien, como ya estamos comprobando, el Estado del Bienestar está siendo torpedeado sistemáticamente y, aunque odio que sea así, la realidad está confirmando sistemáticamente mi teoría. Me explico.

Como ya he escrito y dicho hasta la saciedad, el modelo que yo defiendo respecto a la discapacidad, es un modelo con dos bases teóricas básicas:

1º.- La función reivindicativa de las asociaciones de personas con discapacidad: Estas organizaciones, no deben ser las que den recursos, sino que digan que recursos se necesitan.

2º.- Consecuentemente con lo anterior, las Administraciones públicas no deben hacer dejación de sus funciones: Durante todos esos años, hemos visto que el asociacionismo ha sido la excusa perfecta de la Administración para delegar funciones en otras entidades privadas. Y lo que es peor, estas entidades cada vez se tienen que preocupar más por conseguir fondos para su propia existencia y menos a asegurar que se cubran las necesidades de las personas con discapacidad.

Eso es lo que yo decía, digo y repetiré hasta la saciedad. Pues bien, desgraciadamente, el tiempo me da la razón, aunque me moleste. Bien, veamos el panorama en varias de nuestras Comunidades Autónomas.

- La Xunta de Galicia, ya ha aumentado el grado de discapacidad a un 75% para acceder a una plaza en el Centro Santiago Apostol. Esto se hace cuando el grado para ser considerada persona con discapacidad es del 33%.

- En la Comunidad de Madrid, el Gobierno Autonómico ha comunicado el cierre del Centro Ocupacional Magerit, el Centro Ocupacional Fray Bernadinon y el Centro de Atención a Personas con Discapacidad de Arganda del Rey. Afortunadamente, el C.O. Margerit, tras cuatro meses de encierro de sus trabajadoras y trabajadores, ha conseguido llegar a un principio de acuerdo con el Gobierno de Esperanza Aguirre para evitar su cierre.

- En cuanto a la Comunidad de Canarias, decir que la Asociación AFADIS ya se están organizando ya que el Centro de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, para personas con discapacidad cierran sus puertas en los meses de verano. Esto, puede ser aceptable en centros de personas con discapacidades leves, pero no en personas que necesitan atención continua. Decir, que este centro es de gestión privada, y recibe, según datos facilitados por Paula Romero, Presidenta de la Asociación, 3.000€ por usuario y mes de la Administración, sin que esta ejerza ningún control ni se preocupe por las demandas de las familias.

- En cuanto a Castilla y León, decir que el único centro residencial para personas con discapacidad física está en León. Siendo el resto en su mayoría de centros, Centros de Día para personas con discapacidad intelectual. Hay excepciones de centros abiertos por asociaciones de familiares de afectados que han tenido que ser rescatados por la Administración al no poder mantener los costes.

Con este panorama, se podría hablar de un “estallido de la burbuja social”. Por enésima, vez me explico brevemente.

El Estado ve en las personas con discapacidad una carga social, consecuentemente intenta “externalizar” los servicios que deberían estar dando. Algunas asociaciones grandes y empresas sociales ven en esto una oportunidad de negocio magnífica, por lo que corren apresuradamente al banquete de subvenciones sin control. ¿Consecuencias de esto?

1º.- Se pierde el control de la Administración en un servicio social de primera necesidad, dejando la puerta abierta a precios abusivos, despilfarro de recursos, malos tratos e incluso desatención por falta de rentabilidad.

2º.- La mayoría de asociaciones, acaban estando más preocupadas por conservar sus infraestructuras, servicios y personal, que en escuchar las necesidades de las personas asociadas y sus familiares.

3º.- En tiempo de crisis se recortan las subvenciones, por lo que las entidades privadas tienen que hacer recortes o buscar obsesivamente financiación para no entrar en quiebra.

4º.- Todo esto hace que muchas asociaciones y empresas sociales se queden por el camino y el servicio de primera necesidad se deje de dar, o las empresas sociales y asociaciones tengan que ser rescatadas por el Estado. Hay que recordar que NO estamos hablando de tornillos sino, de personas que necesitan esos servicios para tener una vida digna.

A todo esto, hay que unir las corrientes anticentros que hay en ciertos sectores de la discapacidad, lo cual es aprovechando por políticos neoliberales para disfrazar la desatención social de apoyo a la vida independiente.

En fin, lo dicho, en los malos tiempos somos las personas con discapacidad las que pagamos los platos rotos. Somos como un termómetro del Estado del Bienestar y ahora nos está empezando a ir bastante mal. Cuidado.


Víctor Villar Epifanio.

jueves, 16 de junio de 2011

Gollum vs Sméagol, el Socialismo, el Mercado y la República



(Ed. Eco Republicano, 15 de mayo de 2011)

“El amo es bueno”, dice Gollum el extraño personaje del libro “El Señor de los anillos”. “No, el amo es malo, hay que matar al amo. Nos ha robado nuestro tesoro”, replica su alter ego malvado.


Algo así nos pasa actualmente en las filas socialistas. Las cuestiones a dilucidar, serían las siguientes: ¿Qué personalidad es la mala y cual la buena?, ¿quién es el amo?, ¿cuál es el tesoro? Bien, vamos allá.


En esta metáfora, el “amo” sería el mercado. Amo de la llamada “socialdemocracia” que, a mi juicio, poco o nada tiene ya que ver con el socialismo democrático, concepto que reivindico por ser más ajustado a mis ideales.


Este fenómeno de derechización de la socialdemocracia le podemos atribuir a dos causas principales: La interiorización del “determinismo pragmático” inculcado por la derecha después de la caída del muro de Berlín. Y la confusión moral de la izquierda en nuestro país. Me explico.


La primera cuestión, requiere poca explicación. Simplemente, que cuando un sistema es único su maquinaria de propaganda tiene muy fácil la tarea de convencernos de que no existe vida más allá de él. Si a esto unimos la necesidad de votos en una democracia de partidos y el miedo de algunos a perder su trabajo por defender sus ideas, vemos que nos hemos ido ajustando cada vez más a una “voluntad popular” mediatizada a su vez por los intereses. Esto, ha ido desprestigiando las ideas como “algo inútil que nos separa”, primando así los intereses y las necesidades inmediatas.


En cuanto al segundo punto, la confusión moral de la izquierda en nuestro país. Hemos pasado de la doble moral represiva de la derecha franquista, a creer que el destape y el mal gusto en algunos contenidos televisivos, por ejemplo, es el colmo de lo “progre”. Ya va siendo hora de madurar y volver a la moral de izquierdas, esa moral que nos hizo fuertes en su día. La moral del Sr. Pablo Iglesias. No encuentro mejores palabras para definir esta moral, que las de D. Carlos París, filósofo, Catedrático Emérito de Filosofía de la UAM y actual Presidente del Ateneo de Madrid (actualmente se presenta a su reelección); el Sr. París, en su artículo “La moral y la izquierda”, (Ed. Público, 10 de noviembre de 2009), dice:


“La moral de la izquierda, frente a la cómoda indolencia, exalta el trabajo y el esfuerzo, y lucha por recrearlos en una estructura social guiada por los trabajadores, por la ciencia y la creación renovadas. Es una moral prometeica, el titán que, frente a la tiranía de Zeus, arrancó el fuego a los cielos para traerlo a los humanos y crear la civilización. Y que soportó con heroísmo el sufrimiento de su condena, consciente de la grandeza benefactora de su obra.


Como Hércules, en la encrucijada entre el vicio y la virtud, debemos escoger nuestro camino entre las atracciones alienantes de la sociedad actual o la aspiración a una nueva historia. ¿Seremos capaces de elegir el camino más arduo, pero también más noble?”


Nuestra moral es interior y autocrítica, no exterior y farisaica como la de la derecha. Nuestra moral, consiste en el sacrificio por el prójimo, por el Hermano y la Hermana en esta gran Familia Humana, sacrificando parte de nuestro bienestar por el suyo.


Vayamos ahora al tema republicano, donde la doble personalidad de la militancia socialista llega al paroxismo. Por un lado, según he podido comprobar, la mayoría de la base del PSOE es abiertamente republicana; pero por otro lado, su dirección no se decide a declarar el Partido como abiertamente republicano. Esto se debe a otro mito de la democracia española, el “mito juancarlista”.


Se nos ha vendido “el burro” de que Juan Carlos I es el salvador de la democracia, que la Constitución que lo proclama Rey es lo mejor que hay y no se la puede tocar. De esta forma, si queremos cuestionar la institución monárquica, deberíamos ir contra un personaje mitificado por el pueblo español y contra una Constitución que se a vendido como el máximo exponente del diálogo democrático en este siglo. De ese modo, tanto en 1978 como hoy, la paz social se ha puesto como espada de Damocles, negándonos el cuestionamiento de la Constitución y de la monarquía que proclama en su Titulo II, “no se vaya a enfadar la derecha”. Esto, en parte por el miedo a perder votos y en parte por un cierto complejo de inferioridad de la izquierda. Es como si la propia izquierda se viese a sí misma desautorizada y falta de razones morales y éticas, cuando está cargada de ellas.


En el caso del cambio de modelo de Jefatura de Estado, la idea anteriormente mencionada se extiende a toda la población, es como si nos creyéramos lo que dijo en su día el dictador y nos viéramos como un país ingobernable, que necesita ser tutorizado “por su propio bien”. Esa idea ha calado en la gente, siendo la izquierda republicana el “adolescente desobediente y pesado”.


Con este panorama que hemos dibujado, podemos concluir que la militancia del actual socialismo está dividida, al igual que el siniestro personaje del Sr. De los Anillos entre la lealtad a sus amos (el mercado y la monarquía) y su tesoro: los ideales de democracia y socialismo.


No nos creamos la mentira determinista de que todo está escrito, de que no es posible otra cosa, de que defender nuestras ideas es caer en el “fundamentalismo sectario”. Yo digo ¡NO! Reivindico mi derecho a pensar, a expresarme. En definitiva, a ser ciudadano y no siervo.


Ahora os toca a vosotras y vosotros decidir que parte es la buena y cual la mala.




Víctor Villar Epifanio

miércoles, 4 de mayo de 2011

PRIMERO VINIERON A POR NOSOTROS/AS....(Introducción del autor)


Mucho se ha escrito ya del terror del holocausto, pero nada o casi nada sobre el horror que supuso para 300.000 personas con discapacidad. Estas personas, no solamente fueron torturadas y asesinadas, sino que, en una demostración sin parangón de crueldad y deshumanización, fueron utilizadas como cobayas humanas, antes de darlas la “solución final”.



En estas líneas voy a relatar el proceso mental que llevaba a esa gente a realizar tales actos de crueldad, como era ese procedimiento y las reminiscencias que hay en la actualidad de dichos procesos mentales.



Este libro, quiere ser un libro útil, no quiero contar una historia lacrimógena, quiero que no se repita. Yo no soy historiador, no pretendo dar datos y fechas solamente para relatar unos acontecimientos, sino que pretendo dar las claves psico-sociales de la filosofía que movió estas atrocidades, ver como se plasmó en una realidad y más tarde rascar en el barniz políticamente correcto y descubrir lo que podríamos llamar “micronacismos”, referencias sutiles a esta filosofía.



Para todo ello, este libro contará con cuatro bloques diferenciados:



En un primer bloque, encuadraré el tema dentro de la bioética y el biopoder. Se trata de ver como la ciencia biológica afecta a nuestras vidas, tanto a nivel ético, como a nivel político. Temas muy importantes y muy de actualidad como la eutanasia o la eugenesia, son los que serán enunciados en este bloque.



En un segundo bloque, pasaremos a ver como la perversión de estas materias, en pos de una determinada filosofía, también malinterpretada, puede dar lugar a una ideología política nefasta para la humanidad. También, veremos que técnicas de manipulación mental, unido a unas determinadas circunstancias socio-económicas, hacen que la población apoye algo que estando en pleno uso de su libre albedrío difícilmente aceptarían.



En un tercer bloque, abordaremos el lado más macabro, como hacer realidad la pasadilla realizada sobre el papel y dicha en discursos llenos de violencia. No pretendo recrearme en detalles morbosos y lacrimógenos, sino ver el procedimiento que seguían. En este bloque, solamente intento comprobar como cualquier locura puede llevarse a la práctica, tanto si esta locura es positiva, como si es la más horrenda e inhumana. En definitiva, comprobar como, el sueño de la razón genera monstruos.



En el tercer y último bloque, hablaré de cómo todo esto no es cosa del pasado, sino que en el presente hay determinadas actitudes que ocultan esta filosofía como base de su existencia. Aquí veremos como algunos comportamientos con las personas con discapacidad tienen como trasfondo el rechazo visceral a la discapacidad. Intentaré dilucidar si ese rechazo es generado por el miedo a verse reflejado en las personas con discapacidad, o por simple rechazo a las mismas por considerarlas molestas e incómoda para su vida.



La causa de escribir este libro es intentar sacar a la superficie una fobia de la que nadie ha hablado nunca, la fobia a las personas con discapacidad. Esta fobia es más complicada de reconocer, ya que se oculta el rechazo a la persona detrás del rechazo a la discapacidad, sin darse cuenta que ambas van unidas. Por otro lado, algunas personas con discapacidad, odian su propia discapacidad, no la aceptan. Eso, unido a lo anteriormente dicho, hace que la persona se llegue a rechazar a si misma.



A raíz de esto, se podrían acuñar dos conceptos:



- Micronacismos: Afirmaciones en las que, de forma sutil, se deja entrever una filosofía de exterminio, negación o aislamiento de un colectivo. Está precedido de una deshumanización de la persona, de tal manera que sea imposible verla como un igual.



En el caso de la discapacidad, como ya hemos dicho, esto se oculta bajo un supuesto odio a la discapacidad y no a la propia persona.



- Disfobia: Fobia a la discapacidad, por consiguiente, fobia a las personas con discapacidad. Esta fobia, aún no es del todo reconocida como tal, ya que se presenta en varias formas:



■La primera forma, sería bajo el concepto de rechazo a lo que socialmente supone la discapacidad. Esto es, lo que podríamos llamar “efecto espejo”.


■La segunda forma, sería directamente la de odio a las personas con discapacidad. Aquí, directamente se ve a las personas con discapacidad como un estorbo para la sociedad. Esto lleva a la deshumanización de estas personas y ello al deseo de eliminarlas o recluirlas.


■La tercera forma, sería bajo el nombre de compasión. Cuando nos compadecemos de alguien, no vemos a esa persona como un igual, sino como alguien que está por debajo. Al mismo tiempo, esto delata una forma de falta de autoestima por parte de la persona que siente compasión, ya que es una forma de sentirse bien consigo misma.


En definitiva, en la obra que sigue a continuación no pretendo hacer un relato de determinados sucesos, en determinado momento histórico. No pretendo decir que todo lo malo ha pasado, que vivimos en un mundo feliz. Muy al contrario, pretendo ser práctico, ver lo que queda de aquellos comportamientos y que los puede hacer aflorar en la actualidad.





Víctor Villar Epifanio

Tres de mayo de 2011

lunes, 4 de abril de 2011

Y llegó mi turno



Muchos han sido ya los agradecimientos que has recibido, compañero Jose Luís, pero no podía dejar pasar este momento histórico sin darte las gracias.

Lamentablemente, yo no puedo hablar en nombre de la mayoría de mi colectivo, como han hecho otros queridos amigos y amigas como Shangay Lily, Jaume D`Urgell, Carla Antonelli o Pedro Zerolo, entre otros y otras. ¿Las razones? ya las dije en otro artículo anterior titulado: “La política y la discapacidad: ¿Una relación servil?” . En fin, una pena.

De todos modos, como te iba diciendo, quiero darte las gracias.

Gracias por hacernos un poco menos objetos y un poco más sujetos, un poco menos “carga” y un poco más personas. Gracias por humanizarnos, cuando la mayoría nos deshumaniza.

Gracias, por hacer visible lo que nadie quiere ver. Por ayudarnos a levantar, cuando otras personas y otros políticos pasan de puntillas y a paso ligero con cara de espanto, compasión, miedo o asco.

Gracias. Gracias, por LEY 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia. Popularmente conocida como Ley de Dependencia. Gracias a ella, la autonomía de las personas con Discapacidad ha dado un pasito adelante y las personas dependientes cuentan con una atención mejor.

Gracias. Gracias, por reconocer la Lengua que signan miles y miles de personas.

Gracias. Gracias, por hacer efectivo nuestro derecho a viajar, renovando la flota de trenes y haciéndola más accesible. Por fin podemos viajar como Seres Humanos y no como ganado o mercancía.

Gracias. Gracias, por hacernos visibles políticamente, reconociendo tácitamente y facilitando nuestro derecho a la participación política. Has captado la idea, la personas con discapacidad, forma parte de la agenda política y no solamente como sujetos pasivos, sino también activos. Algunos y algunas ya lo hemos puesto en práctica sobradamente.

En definitiva, gracias por reconocernos como ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho.


Víctor Villar Epifanio.

miércoles, 23 de marzo de 2011

La estrategia de la discapacidad


Maquiavelo se sentiría orgulloso si viera lo que se está haciendo actualmente en las guerras. La discapacidad se ha convertido en el arma más mortífera entre los Estados. Me explico.

Desde mediados del pasado siglo, en la II Guerra Mundial, los Estados han avanzado mucho en el Estado del bienestar, precisamente por la atención a las víctimas, tanto civiles como militares de dichos conflictos.

Pero esto ha sido la pescadilla que se muerde la cola. Al aumentar la sensibilización con la discapacidad, aumenta la necesidad de gasto para atenderla, al ser percibido así por los enemigos estos convierten la discapacidad en un objetivo para hacer aún más daño al otro bando, provocando deliberadamente un aumento en sus gastos sociales.

Todo esto, lleva consigo varias consecuencias:

1º.- La guerra a dejado de ser algo exclusivamente militar para, (aunque no se diga oficialmente), tener a la población civil en el punto de mira.

2º.- Ya no se trata de vencer al enemigo, sino de humillar y hundir económicamente a un Pueblo.

3º.- Los Pueblos, ya no se pueden desentender intelectualmente de una guerra, ya que se ven inmersos en ella. No solamente se trata de una opinión como ciudadano o ciudadana, sino de algo que va afectar directamente a tu vida y a la de tus semejantes. Naturalmente, hablamos sobretodo de la población de los países que viven la guerra en suelo propio.

Esto resulta paradójico. En el mundo de las nuevas tecnologías, donde se puede leer el periódico de una persona a miles de kilómetros, las guerras, según la lógica anteriormente expuesta, tiene que entrar en cada casa civil y causar el mayor daño posible.

Por último, para que el negocio sea redondo, al terminar un conflicto, las empresas multinacionales y alguna ONG, (quiero creer que estas últimas de buena fe), corren apresuradamente a “reconstruir” el país que sus Gobiernos han destrozado y a ayudar a las personas que han mutilado y marcado psicológicamente. Todos ganan, menos aquellas personas que lo sufren, pero, al fin y al cabo, solamente son peones de este tablero de ajedrez.

¿Hasta donde hemos llegado?, ¿qué clase de mentes enfermas deciden que esto sea así?

Por todo esto, como persona con discapacidad y como antimilitarista convencido, digo: ¡No a la guerra!

Víctor Villar Epifanio.

martes, 22 de marzo de 2011

Desatención peligrosa a la discapacidad por parte del Ayuntamiento de Burgos


Dos son los temas que, primero como ciudadano con discapacidad y después como miembro número doce de las listas del PSOE-Burgos a las elecciones municipales, me preocupan urgentemente.

La primera es la situación del servicio de taxi adaptado o Eurotaxi. Según ABUTAXI y uno de los dos taxistas con vehículo adaptado, el Ayuntamiento de Burgos debe 30.000 euros a estos trabajadores, 15.000 a cada conductor, en concepto de ayudas por la adaptación del vehículo. Por esta causa, estos profesionales amenazan con dejar su vehículo adaptado, con lo cual, (atención al dato), Burgos se convertiría en una ciudad sin NINGÚN taxi adaptado. Recordemos que, una ciudad como Bilbao, según la web de su Asociación de taxis, tiene veinte, repito veinte, vehículos adaptados y piensan aumentar su flota a cuarenta.

Yo me pregunto, ¿qué pensará un ciudadano o ciudadana usuaria de silla de ruedas, de cualquier ciudad de España o del mundo, (al menos occidental), que llegue a la estación Rosa de Lima y pida un taxi?, o aún peor, ¿si esta persona llega al Aeropuerto de Villafria? ¿Queremos ser la vergüenza de España y Europa?

Otro tema que me preocupa con urgencia, es la situación del Centro Sociosanitario Graciliano Urbaneja, dependiente del Ayuntamiento de Burgos. En este Centro, trabajan diez Asociaciones de atención a personas con discapacidad física u orgánica. Pues bien, desde hace dos meses, repito DOS MESES, estas instalaciones, según he comprobado personalmente, tiene estropeado el ascensor. Esto obliga a que muchas personas usuarias se vean privadas de sus tratamientos, según el personal de las Asociaciones allí alojadas con las que he tenido ocasión de hablar.

Siempre según el propio personal de las Asociaciones, personas de mantenimiento enviadas por el Ayuntamiento de Burgos, han dado la “chusca” respuesta, (no es un chiste, ni el título de una españolada), de que la pieza la tienen que pedir a Alemania. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Burgos, priva a estas personas de su tratamiento.

En fin, así le preocupa al P.P. de Burgos la imagen de esta ciudad y el bienestar de las personas con discapacidad. Por nuestra parte, el PSOE-Burgos, está intentando, de momento desde la oposición, solucionar estos y otros problemas. Mi pregunta a la población con discapacidad de Burgos y sus familias es: ¿Nos dan ustedes la confianza y el poder para poder solucionarlo?


Víctor Villar Epifanio.

Nota: Texto enviado a la prensa local de Burgos el 22 de Marzo de 2011.

sábado, 19 de febrero de 2011

La política y la discapacidad: ¿Una relación servil?



Soy una persona que está involucrada desde hace 15 años en el mundillo de las organizaciones de personas con discapacidad, estando otros tantos años en la política de en general. Creo mi experiencia en todos estos años y mi formación académica, me autorizan a dar lo que se suele llamar una opinión cualificada sobre lo que os quiero contar.

Antes de nada, debemos pensar de qué visión de la discapacidad partimos.

Primero, hay que decir que, históricamente, la discapacidad se ha visto como una carga y no como una diferencia. Esto se ha visto incrementado en países con tradición religiosa, generando, (al menos en la tradición judeo-cristiana), sentimientos de culpa, compasión y resignación. Así, las primeras organizaciones y personajes históricos que se ocuparon de la discapacidad fueron religiosos. A medida en que estos países han ido asumiendo una postura más laica, esa cultura ha ido desapareciendo.

Hay que recordar también que, tras la II Guerra Mundial, se crea el concepto del Estado del Bienestar. Este nuevo concepto, al menos en parte, nace de la idea de atender a los mutilados de aquella guerra. De hecho, recientemente, el Licenciado en Historia, Grosor de la Universidad Carlos III de Madrid y Portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados español, Eduardo Madina, definió la discapacidad como uno de los pilares básicos de la socialdemocracia y por consiguiente del Estado del Bienestar.

También, en los años 70, en EE.UU, nace el Movimiento de Personas con Handicap, como movimiento reivindicativo de derechos civiles. Este movimiento, nace impulsado por los veteranos de la guerra de Vietnam. Coincidiendo incluso con el auge de otros movimientos como el feminista o el LGTB.

Por último, unido a todo esto, habría que decir el tipo de discapacidad de la que estamos hablando, ya que de ello dependerá también la visión social que se tenga y las políticas que se necesiten aplicar.

Bien, entre todo esto, ¿dónde ha quedado la discapacidad respecto a la política? En tierra de nadie y en tierra de todos. Me explico.

Desde el punto de vista del político. El colectivo de personas con discapacidad, puede ser reivindicado desde cualquier ideología política (siempre hablando de ideologías occidentales, ya que no tengo datos de otros sistemas como las teocracias de algunos países árabes o los gobiernos africanos):

- La democracia cristiana, hará énfasis en la concepción histórica de caridad y compasión, apostando por una concepción asistencial, aunque sea esta vez seglar. Bajo este prisma, los derechos no serán tales, sino que se verán, en la mayoría de casos, como concesiones y la persona con discapacidad será vista como objeto y no sujeto de la política.
- El liberalismo, verá la discapacidad como una cuestión casi exclusiva de Derechos Civiles, sin tener en cuenta las necesidades socioeconómicas y dejando a la iniciativa privada la atención a este colectivo.

- Los regímenes comunistas que aún quedan vigentes, en algunos casos, (China), ven a la discapacidad como un problema poblacional; mientras en otros, (países de Latinoamérica), se ha hecho una versión laica del sentimiento paternalista judeo-cristiano, viendo a las personas con discapacidad como objetos de protección del Estado.

Esto, creo que es extensible a cualquier Estado totalitario dependiendo de sus matices más o menos religiosos. Con excepción del nazismo, que directamente apostaba por la eliminación física de las personas con discapacidad.

- Por último, la ideología socialdemócrata, apuesta por un equilibrio entre Derechos Civiles, a través de las ONG`s de personas con discapacidad y Derechos Sociales o socioeconómicos, con mayor implicación de la iniciativa pública.

Si nos vamos a la otra parte, la parte asociativa, vemos que hay esta misma tendencia, pero de forma diferente y en la mayoría de las veces se intenta ocultar. Me explico.

Está claro que cada Asociación tiene su tendencia ideológica, por dos razones obvias:

1º.- Las Asociaciones, están formadas por personas y dichas personas tienen una ideología, esté esta vinculada a un partido o no.

2º.- Cada necesidad y cada tipo de discapacidad, lleva a una concepción diferente de las políticas a seguir. Así nos encontramos con:

- Asociaciones asistenciales, que se limitan a reclamar subvenciones para dar servicios a sus asociados/as.
- Asociaciones que apuestan por el autoempleo e incluso dedican parte de sus esfuerzos al ocio, en forma de deportes de riesgo o vacaciones.
- Asociaciones con sesgo religioso, basadas en el apoyo mutuo y la caridad.
- Asociaciones que reivindican mayor y mejor servicios públicos adaptados a las personas con discapacidad, siguiendo el principio de normalización.

Como vemos, la correspondencia ideológica es clara. Cada tipo de Asociación se corresponde con un tipo de política sobre discapacidad citada anteriormente. Entonces, la pregunta que cabría hacerse es: ¿Por qué no se admite o se intenta ocultar la tendencia ideológica de cada Asociación? La respuesta es clara y la he enunciado en el título: La dependencia de las subvenciones. Aquí, nos encontramos con tres panoramas:

- Las Asociaciones que se crearon para dar servicios a sus usuarios/as son la mayoría. Dichas Asociaciones han entrado en una especie de dependencia sin fin: La Administración ha delegado gran parte de sus funciones en ellas, para lo cual han necesitado cada vez más instalaciones y profesionales, para mantener esas instalaciones y profesionales necesitan más subvenciones, subvenciones que solamente pueden dedicar a mantener lo que ya tienen.

La consecuencia de esto es que convertimos a estas organizaciones en meras gestoras, con lo cual, cualquier atisbo de defensa de Derechos, es impensable. Esto es así por lo siguiente: Primero. Todos los esfuerzos de estas ONG`s estarán dedicados a la prestación de servicios. Segundo. Para prestar estos servicios necesitarán mantener las subvenciones que los sostienen, con lo cual, cualquier desencuentro con la Administración se verá como peligroso.

- Luego están las Asociaciones de personas con una menor discapacidad, que necesitan menos servicios y que además suelen tener grandes corporaciones sociales detrás. Estas organizaciones, suelen centrarse más en los derechos individuales y menos en los servicios públicos.

- Por último, nos encontramos con pequeñas Asociaciones, que no requieren subvenciones y esto les da más margen de maniobra para exigir tanto derechos sociales, como derechos civiles.

Con este panorama, en principio, la única salida para la mayoría de Asociaciones es callar para no perder subvenciones, ya que no es bueno morder la mano que te da de comer. Pero, seamos valientes y demos la vuelta al argumento.

Según la página web del CERMI (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad), en España hay 3`8 millones de personas con discapacidad, agrupadas en más de 5.000 Asociaciones. Si a esto, unimos familiares y amigos/as, calculo que entre un 10% y un 15%, (sino más), de los votos en unas elecciones dependen de las políticas sobre discapacidad. Si a esto, unimos las personas dependientes, la cifra se dispara.

La pregunta que cabe hacerse es: Si tenemos semejante poder, ¿por qué tenemos tanto miedo? La respuesta es clara, por estas tres razones:

- Por un lado, este colectivo es muy heterogéneo, con lo que es muy fácil dividirnos según nuestras necesidades.
- Por otro lado, la discapacidad se vive como un problema, por lo que no se tiene interiorizado el exigir derechos, sino el solicitar servicios que se ven como concesiones.
- Por el motivo anterior, las políticas sobre discapacidad no se ven como políticas de primera, sino de segunda.

Yo propongo, centrarnos en políticas sobre discapacidad públicas, que cubran necesidades generales. De este modo aunaremos esfuerzos.

Por otro lado, propongo que exijamos que la Administración rescate la mayor parte de la atención secundaria, dejando a la iniciativa privada sectores muy concretos de atención subvencionándolos debidamente.

De este modo, las Asociaciones pasarían a ocupar un papel de control y consulta de las Administraciones, sin ocupar su tiempo en dar unos servicios que no les son propios.



Víctor Villar Epifanio.